Mi silla plateada

Aquí tenéis el antes y el después de esta silla.

 

 

Compré esta silla en una tienda del Rastro y estaba llena de pequeños agujeros  porque había sido habitada por unos okupas…jejeje, pues bien, después de trabajar con ella, cosa que me llevó su tiempo…me ha quedado así.

Tapé los agujeros, limpié la madera, retiré el tapizado antiguo, pinté con una selladora y luego polvos plateados con gomalaca… y por último hice lo que pude con la tapicería…. y la verdad, es muy útil como descalzadora.

Hasta la próxima 🙂

Aspecto envejecido en muebles

Hola, hola….

He estado trabajando en este banquito. Era de mi abuela, con lo cual tiene unos cuantos años. Es de pino y ha ido teniendo varias manos de pintura, una sobre otra…

Un objeto que supere los 100 años de antiguedad, se considera ANTIGUO, si tiene menos de 100 años, simplemente es VIEJO.

Me ha costado trabajo quitar las capas, pero he conseguido darle ese aspecto envejecido que tanto me gusta, así no pierde parte de su historia, porque aún es viejo, pero no le debe quedar mucho para llegar a ser antiguo.

Depués de unas manos de cera y pulir y pulir, me ha quedado así.

 

También he terminado esta sillita, una vez pintada y lijada en las esquinas y bordes, puedes dar ese aspecto envejecido con betún de judea, pero ten cuidado porque oscurece mucho y no debes pasarte con la cantidad.

Hasta la próxima 🙂

 

Restaurar, reciclar, crear

¿Por qué pensar que un mueble viejo ya no vale para nada?, bien porque está pasado de moda o bien porque se ha estropeado con el paso del tiempo. La verdad, es que yo pienso que un mueble viejo tiene mucho encanto e historia, ha pertenecido antes a alguién, ha estado en algún otro lugar, etc., si estos muebles pudieran hablar, la de cosas que podrían contarnos.

Reconozco que a mí, lo antiguo y lo viejo me llaman especialmente la atención y con un simple lijado y una pintura, puede quedar como nuevo.

Además, todo lo que se pueda reutilizar y darle un aire nuevo con tus propias manos, merece la pena.

Aquí os dejo una foto de mi mesilla, era de color oscuro y con un tirador totalmente oxidado. Depués de trabajar un poco con ella, la he dejado así….espero que os guste.

Byeeee

 

La mesa de mi abuela

El primer mueble que restauré fue esta mesa. Perteneció a mi abuela y como os podréis imaginar para mí era un reto, era muy antigua, tenía varias capas de pintura y además me tenía que quedar bien porque es un recuerdo familiar, con lo cual la presión era mayor.

Trabajé mucho para decaparla, lo hice con pistola de calor y lijadora, ya sabes con mucha paciencia y cuidado, pues te puedes cargar el mueble, luego una capa de selladora y un par de capas de pintura, hice el estarcido de las esquinas y por último le dí una cera blanquecina, con su correspondiente pulido y la verdad, quedé encantada con el resultado final, y mi familia también 🙂 …. ufff menos mal.

 

 

¿Por qué lo artesano tiene encanto?

A mí lo artesanal, me llama especialmente la atención.

Creo que hay ciertos valores que no debemos perder y que debemos transmitirlos a las nuevas generaciones.

Con las nuevas tecnologías y la globalización de los mercados, hay ciertos productos que quizás están perdiendo el encanto de “hecho a mano”. Pues yo reivindico su valor y no quiero que se pierda.

Os dejo el enlace a un vídeo de una fábrica artesanal de escobas de mijo, que tuve el placer de  visitar en Valtierra (Navarra) de la mano de Rubén y Miguél. La fábrica está al lado de uno de los alojamientos rurales más chulos de España, las Cuevas de las Bardenas, os animo a que les hagáis una visita para disfrutar de unos días de vacaciones.

 

Espero que os guste, a mi me encantó pasar un fin de semana en las Cuevas y visitar la fábrica y así entre todos, podemos ayudar a que lo artesano no se pierda.

Hasta la próxima 🙂